APUNTACIONES SOBRE TOTALITARIOS Y LIBERALES

Dos grandes tentaciones se presentaron a los intelectuales a finales del siglo XIX y en los comienzos y a lo largo del XX: la totalitaria socialista, pronto derivada al comunismo, y la desviada de ésta hacia el fascismo o el nacional-socialismo. Los europeos nacidos en el cuarto de siglo anterior al año 1900…

Dos grandes tentaciones se presentaron a los intelectuales a finales del siglo XIX y en los comienzos y a lo largo del XX: la totalitaria socialista, pronto derivada al comunismo, y la desviada de ésta hacia el fascismo o el nacional-socialismo. Los europeos nacidos en el cuarto de siglo anterior al año 1900, o en el siguiente, es decir, entre 1875 y 1925, tuvieron que elegir el ser «militantes» activos de los tradicionales movimientos políticos surgidos tras la Revolución Francesa, o sufridores pasivos de lo que pensaran e hicieran quienes dirigían a los convencidos actores de cuanto sucediera en sus respectivas patrias. Tras la muerte de Luis XVI y la implantación en Francia de la República revolucionaria, los ciudadanos franceses se dividieron en dos grandes sectores políticos: los progresistas, partidarios del nuevo sistema de gobierno y de los nuevos modos de actuar en la vida pública, y los que preferían conservar el sistema y los modos de antaño, por lo que fueron llamados conservadores. Entre unos y otros podemos encontrar las figuras de otros dos pequeños grupos, que bien podemos llamar «observadores» o «intelectuales» comprometidos, más o menos amigos o cercanos al ayer que al mañana, o todo lo contrario. Con diversos nombres o apariencias, todo el siglo XIX se vivió en Europa bajo esas dos banderas o tendencias. La historia nos enseña que en cada momento, encabezados por quien fuera, fuese un Napoleón o un parlamentario elegido por el respectivo pueblo o el correspondiente rey, progresistas y conservadores encabezaron e hicieron la política que a su juicio mejor convenía a su pueblo por ajustarse mejor a las exigencias de cada tiempo. Algo por el estilo sucedió en Estados Unidos: «republicanos» y «demócratas» asumieron allí los papeles que en Europa representaron «conservadores» y «progresistas», con la importante y significativa diferencia de que en Norteamérica todos los «republicanos» han sido también demócratas y ningún «demócrata» ha dejado de considerarse republicano.

ANTONIO CASTRO VILLACAÑAS

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: